domingo, diciembre 03, 2006

Convoca el Ejército Zapatista a una movilización mundial por Oaxaca

El 22 de diciembre, la cita; exige libertad de presos políticos de esa entidad y de Atenco

Convoca el Ejército Zapatista a una movilización mundial por Oaxaca

Esto es tan otro y tan grande que no cabe en la geografía de arriba.

Palabras del delegado Zero de la Comisión Sexta del EZLN.

2 de diciembre de 2006.

COPAI-México.

I. La Otra Campaña en el norte de México: decir "Oaxaca" arriba y abajo

Cientos de detenidas y detenidos ilegalmente, decenas de desaparecidos, torturas, cateos, golpes. Hombres y mujeres jóvenes, indígenas, niños y niñas, ancianos y ancianas. Como quien dice: el pueblo oaxaqueño abajo. Arriba la Policía Federal Preventiva, los paramilitares de Ulises Ruiz, los grandes medios de comunicación, la clase política.

Callar frente a eso es decir "Oaxaca" desde arriba, y desde arriba hacer las cuentas alegres... e idiotas.

Porque allá arriba se aprestan a declarar que todo volvió a la normalidad y que el "conflicto" está controlado porque han sido detenidos "los dirigentes", como si ese movimiento tuviera "líderes" para ser comprados o presos o muertos. Dicen que ahora hay que voltear hacia otro lado. Es decir, no dejar de ver hacia arriba, hacia la parafernalia del poder político, hacia sus simulaciones, su aparentar que mandan y ordenan mientras el verdadero Poder da la orden del día a sus medios de comunicación, comentaristas, locutores, artistas, intelectuales, jefes de policía, mandos militares y paramilitares.

Decir "Oaxaca" abajo es decir compañera y compañero, es acoger a quien es perseguido, es movilizar las fuerzas propias para la presentación de los desaparecidos, para la liberación de las detenidas y detenidos, es informar, es llamar a la solidaridad y el apoyo internacionales, es no callar, es decir este dolor sureño y señalar que se extiende por todo el país y más allá de las fronteras de los cuatro lados, como si fuera por abajo donde se nombran, se hablan, se escuchan, se caminan los dolores.

Oaxaca se extiende en el dolor, pero también en la lucha. Pedazos de ese pueblo, como si de un rompecabezas se tratara, se reparten por todo el territorio nacional y más allá de un límite geográfico que, al menos en el norte, es más ridículo que nunca.

Durante los dos meses que tardamos en caminar las diferentes esquinas del norte mexicano, Oaxaca fue apareciendo una y otra vez. Y se vestía de dolor y rabia, y nos hablaba y nos miraba.

Y la Otra escuchó y escucha, y tiende los brazos como los tendieron, en solidaridad con Oaxaca, los límites de zapatistas que en dos ocasiones paralizaron los caminos de Chiapas, y las Otras en todos los rincones del México de Abajo, y los otros y otras en las esquinas del mundo. Como los tienden. Como los seguirán tendiendo aunque nadie lleve la cuenta, como no sea el espejo fragmentado que somos quienes nadie somos.

Frente a Oaxaca, para Oaxaca y por Oaxaca, decimos:

COMUNICADO DEL COMITÉ CLANDESTINO REVOLUCIONARIO INDIGENA-COMANDANCIA GENERAL DEL EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACION NACIONAL. MEXICO.

2 de diciembre de 2006.

Al pueblo de México:

A los pueblos del mundo:

Hermanos y hermanas:

El ataque que sufrió y sufre nuestro hermano pueblo de Oaxaca no puede ser ignorado por quienes luchamos por libertad, justicia y democracia en todos los rincones del planeta.

Por eso, el EZLN llama a toda persona honesta, en México y en el mundo, para que se inicien, desde ya, acciones continuas de solidaridad y apoyo al pueblo oaxaqueño, con las siguientes demandas:

Por la representación con vida de los desaparecidos, por la liberación de las detenidas y detenidos, por la salida de Ulises Ruiz y las fuerzas federales de Oaxaca, por el castigo a los culpables de las torturas, violaciones y asesinatos. En suma: por la libertad, democracia y justicia para el pueblo de Oaxaca.

Llamamos a que en esta campaña internacional se diga, de todas las formas y en todos los lugares posibles, lo que ocurrió y ocurre en Oaxaca, cada quien en su modo, tiempo y lugar.

Llamamos a que estas acciones confluyan en una movilización mundial por Oaxaca el día 22 de diciembre de 2006.

El pueblo oaxaqueño no está solo. Hay que decirlo y demostrarlo, a él y a todos.

¡Democracia!

¡Libertad!

¡Justicia!

Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Libertación Nacional.

México.

Subcomandante Insurgente Marcos.

México, diciembre de 2006.

II. 45 mil kilómetros en (Otra) campaña

En su participación en la primera etapa de la Otra Campaña, la Comisión Sexta del EZLN recorrió alrededor de 45 mil kilómetros (47 mil 890, apuntó alguien que llevó la cuenta) en territorio de lo que ya podemos llamar, con conocimiento de causa, efecto y destino, el Otro México, el de los de abajo.

Lo que vimos y escuchamos no sólo echó por tierra aquello de los 31 estados y un Distrito Federal, ya que nos encontramos con compañeros y compañeras de, al menos, 35 entidades: las 32 de la geografía de arriba, más la Comarca Lagunera, la Huasteca y esa entidad que crece en identidad propia al norte del río Bravo.

El aliento que mueve a la Otra Campaña es tan grande que no cabe ni dentro de las fronteras: al norte del río Bravo hay otro México.

"Nunca perderemos. Estamos aquí. Vamos a estar aquí siempre", dice una niña chicana que sabe lo que dice.

Escuchamos y vimos muchos Méxicos, con colores y lenguas distintas, con pasos diferentes. Y con ellos nos dimos cuenta que todos se hacen uno al hablar el dolor y actuar la rebeldía.

A pie, en moto, en caballo, en bicicleta, en auto, en tren y en barco, hicimos 45 mil kilómetros de campaña muy otra y, para usar las palabras de una mujer indígena rarámuri, en la sierra Tarahumara, "vimos la enfermedad y ahí mismo encontramos la medicina".

Con luz propia brilló el dolor, y empezó a cintilar el árbol de la resistencia que abajo está enraizado desde siglos.

No podemos seguir resistiendo solos, cada quien por su lado. Necesitamos unirnos, por nosotros y por todos.

En pocas palabras, México sólo podrá vivir si vive el México de abajo.

Y en México de abajo sólo podrá vivir con la libertad de l@s pres@s de Atenco, la de tod@s l@s pres@s políticos del país, la presentación con vida de l@s desaparecid@s y la cancelación de todas las órdenes de aprehensión en contra de luchador@s sociales.

III. Ni azul ni amarillo, el Otro Norte también existe

Las cuatro ruedas del capitalismo: despojo, desprecio, explotación y represión, unen abajo lo que arriba dividen basados en encuestas y deseos azules y amarillos.

La Otra Campaña ha recuperado al país, ha descubierto que el norte es también México.

Algunos botones de muestra:

Hay una línea arriba que une a Teacapán y Dautillo, en Sinaloa, con Isla Mujeres, en Quintana Roo, y Puerto Progreso, en Yucatán; a Joaquín Amaro y San Isidro, en Chiapas, con Matamoros, en Tamaulipas, y El Mayor, en Baja California.

En estas ocho esquinas del México de abajo, familias de pescadores son perseguidas por trabajar. Así se da la criminalización del trabajo, bajo la coartada del cuidado del medio ambiente.

La política ambiental de los gobiernos neoliberales, tanto el federal como los estatales y municipales, es de destrucción de la naturaleza... o de arrebatarla a sus legítimos guardianes para entregarla a la voracidad de las grandes empresas.

Por otro lado, en tres estados, Sonora, Zacatecas y San Luis Potosí, gobernados por el PRI, el PRD y el PAN, respectivamente, se puede constatar lo que representa eso de "mantener las variables macroeconómicas".

En ellos se da la destrucción del campo mexicano y el despoblamiento por la expulsión de millones de mexicanos hacia Estados Unidos. Y la reconstrucción de las viejas haciendas porfiristas y su redoblamiento con migrantes indígenas de los estados del sur y el sureste de México.

En México, la "modernidad" es volver a la época porfirista.

IV. Después del siglo XX, arriba sigue... el siglo XIX

La máquina de hacer mercancías se esconde en la causa pero no en el efecto. Tras el mercado y tras el salario se oculta el núcleo fuerte del sistema: la propiedad privada de los medios de producción y de cambio.

La nuevas naciones que participan en la neoconquista de México están formadas por los bancos, las industrias y el comercio, todos extranjeros. Y sus ejércitos de conquista y ocupación son diputados, senadores, presidentes municipales, diputados locales, gobernadores, presidentes de la República, secretarios de Estado.

Esta es la historia presente que une al México del norte, centro y sur. Los tiempos de fin del siglo XIX e inicios del XX han regresado:

­ Despojo de tierras.

­ Destrucción de la cultura y la historia.

­ Destrucción de la naturaleza.

­ Destrucción del tejido comunitario.

­ Destrucción de la cultura organizativa.

­ Violencia de género contra las mujeres, intrafamiliar, social, cultural e institucional.

­ Desprecio a l@s mayores, l@s ancian@s.

­ Mercantilización de la niñez.

­ Criminalización de la juventud.

­ Privatización de la enseñanza media superior y superior.

­ Desmantelamiento del sistema educativo primario y secundario.

­ Desmantelamiento de la seguridad social.

­ Destrucción y reconstrucción de las condiciones laborales, para volverlas al tiempo de Porfirio Díaz.

­ Arrinconamiento del comercio ambulante y asfixia del pequeño y mediano comercio; para beneficio del gran capital co-mercial extranjero.

­ Desprecio y represión contra la diferencia sexual, inclusive dentro de la izquierda.

­ Autismo perverso de los grandes medios de comunicación.

"El hambre tumba, pero la dignidad indígena levanta", nos dijo una mujer indígena, jefa de los kumiai.

En México se trabaja para no morir y se muere en el trabajo.

V. Somos quienes somos

El cuerpo principal de la Otra Campaña son indígenas, jóvenes y mujeres. Trabajador@s del campo y la ciudad, tod@s ell@s.

En el norte encontramos a Oaxaca en los triquis, mixtecos y zapotecos; y también a kumiais, kiliwas, kukapás, tohono o'odham o papágos, comca'ac o seris, pimas, yaquis, mayos yoreme, rarámuris, caxacanes, coras, wixaritari, kikapús, maskovos, teenek, pames, nahuas, chichimecas, tepehuanos, guarijios.

En los pueblos, tribus y naciones indígenas del norte es más frecuente y natural encontrar a mujeres como jefas, dirigentes y líderes.

"Queremos seguir siendo lo que somos", nos dijo una indígena rarámuri. Y lo podría haber dicho un joven, una jóvena, una mujer.

"Que camine la voz, para darle fuerza a este mundo", dice la mujer, joven e indígena en el norte de México.

VI. Abajo, un corazón se conoce

La lucha anticapitalista no nace con la Sexta Declaración y la Otra Campaña; ha seguido y sigue muchos caminos en organizaciones políticas, sociales, no gubernamentales, pueblos indios, colectivos, grupos, familias e individuos.

La Sexta y la Otra han sido el llamado a encontrarnos, conocernos, respetarnos, unirnos.

Y se logró.

Ahora debemos todos, todas, responder como la Otra Campaña quiénes somos, dónde estamos, cómo vemos México y el mundo, qué queremos hacer y cómo lo vamos a hacer.

Por eso estamos invitando a la consulta interna del 4 al 10 de diciembre de este año.

La Otra Campaña no es otra lucha abajo, es la de cada quien, pero tendiendo otros lazos, los de la solidaridad y el apoyo, los del mismo dolor e idéntica rebeldía, los del respeto, los de las diferencias conociéndose y reconociéndose.

El Otro México empieza abajo. Y no termina hasta que se rehaga, porque falta lo que falta.

La Otra Campaña se hace Otra frente al arriba y a sus espejos. No vamos a confluir ni a unirnos. Quienes se oponen a Calderón desde arriba no buscan un cambio de país, sino llegar al Poder. Quienes nos oponemos a Calderón desde abajo, estamos en contra de todo lo que allá arriba simula ideas y practica desprecios.

El oficial será derrocado, y el "legítimo" también, y lo mismo el nombre que tome quien suponga que todo volverá a ser igual y que de arriba se decide por y contra lo de abajo, para administrar la misma pesadilla que padecemos.

Este país está lleno de esquinas, de rincones. De ahí, y no de los palacios, de las sedes de gobierno y búnkers de la clase política, saldrá, crecerá y será otra alternativa.

Todo el país vive en una cárcel, pero hay cárceles que parecen y son prisiones. Por eso la lucha por la presentación con vida de los desaparecidos, la libertad para l@s pres@s de Atenco, y ahora de Oaxaca, deben ser parte de una campaña nacional.

Junto a esto, se pueden levantar movimientos nacionales contra las altas tarifas eléctricas, la defensa y protección del medio ambiente y la promoción del co-mercio ambulante y pequeño comercio, así como el boicot al gran comercio.

Como zapatistas llamamos la atención sobre lo que tienen de aporte la luchas anticapitalistas de grupos y colectivos anarquistas y libertarios en su autogestión.

En Chihuahua nos platicaron de los tlatoleros, los mensajeros indígenas que recorrían los pueblos invitando a levantarse contra el virreinato. De una u otra forma, hemos sido y seremos eso.

Mientras quienes miraron hacia arriba vuelven a lo cotidiano y al tema de moda, la Otra Campaña se mira a sí misma, se define, se prepara.

Arriba miran, hablan y preguntan por el 2012. Abajo la Otra Campaña seguirá preguntando quién y qué en el Programa Nacional de Lucha, después el cómo y cuándo. Entonces el calendario de arriba será roto y seguirá otro de abajo y a la izquierda.

Llegó la hora. Seremos lo que somos, pero otros mejores.

Hay que despertar.

Subcomandante Insurgente Marcos.

Comisión Sexta del EZLN.

Delegado Zero.

México, diciembre de 2006.

P.D. En el cuartito sin ventanas de Sombra, sólo el reloj permite distinguir al día de la noche. Ahí siempre es madrugada. Sombra se prepara ahora para volver a las sombras que lo nacieron y lo alimentan. Hace cuentas y recuentos. Se acomoda de nuevo el corazón rompido y lleno de cicatrices y remiendos. Leva anclas, despliega velas. Otro país lleva pegado en los pies, en la piel, en los oídos y en la mirada. Lleva un dolor y una rabia que no cabe en las palabras de todas las lenguas. En las montañas del sureste mexicano, en el moreno corazón colectivo que manda, espera una respuesta que ya conoce desde hace siglos: hay que amanecer, como de por sí amanece, es decir, con dolor y con rabia. Sombra sabe lo que escuchará de la morena montaña que lo guía. Dando alivio al dolor y esperanza a la rabia, en lengua ancestral dirá: "No preocupas mucho, no tengas pena, que no esté triste el corazón de nuestra Patria, porque todavía falta lo que falta".

Conmemoran con una movilización la muerte en combate de Lucio Cabañas

Exigen la liberación de más de 600 "presos políticos"

Conmemoran con una movilización la muerte en combate de Lucio Cabañas

SERGIO OCAMPO ARISTA CORRESPONSAL

Tixtla, Gro., 2 de diciembre. Unas 2 mil personas, entre estudiantes, colonos, campesinos y maestros, recordaron con una marcha el 32 aniversario de la muerte en combate de Lucio Cabañas Barrientos, y efectuaron el tercer Encuentro Nacional por la Liberación de los Presos Políticos, en el cual demandaron la excarcelación de más de 600 detenidos, la presentación con vida de los desaparecidos, la cancelación de las órdenes de aprehensión contra los luchadores sociales y la repatriación de los exiliados.

Al acto asistieron representantes de más de 20 organizaciones de Guerrero, de la capital del país, además de ejidatarios de San Salvador Atenco, estado de México, así como de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México, conformada por alumnos de las 15 escuelas normales rurales. Todos se solidarizaron con la lucha de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca.

Durante el encuentro, realizado en la Escuela Normal de Ayotzinapa, se dio lectura a una carta enviada por los ex dirigentes del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente Gloria Arenas Agis y Jacobo Silva Nogales, presos en los penales de Almoloya de Juárez y en Chiconautla, municipio de Ecatepec, estado de México.

Arenas Agis y Silva Nogales señalan que "se ha iniciado una guerra sucia contra las luchas sociales, ya que tan sólo durante los últimos seis meses el número de presos y presas políticas se duplicó debido a la represión en San Salvador Atenco y en Oaxaca, y también creció el número de desaparecidas y desaparecidos, y es seguro que en los próximos años se va a intensificar la represión".

Promotores de la otra campaña, que impulsa el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, advirtieron que los gobiernos federal, estatales y municipales "tienen a su servicio la estructura de los tres poderes, así como la de los medios masivos de comunicación, para llevar a cabo una estrategia de muerte y destrucción contra nuestras luchas; se necesita oponer a esto algo más fuerte, no pequeños esfuerzos dispersos".

Insistieron en que los tres niveles de gobierno, sin importar de qué color son, "han iniciado una guerra sucia en contra de los movimientos pacíficos de abajo y a la izquierda, como es el caso de Atenco y Oaxaca".

Los erpistas acusaron a los medios de comunicación de restar "legitimidad a la lucha social; hacen creer a millones de personas que las únicas formas válidas de lucha social y pacífica son los trámites interminables ante instituciones de gobierno y el voto en las elecciones; ellos crean opinión y son el instrumento de la hegemonía de los de arriba".

Afirmaron que el gobierno de Vicente Fox echó mano del Plan DN-II, método contrainsurgente para dar fuerza y efectividad a la guerra sucia.

"Un movimiento popular legítimo y pacífico como el de Oaxaca fue reprimido con este plan para casos de guerra interna; o sea, el Ejército Mexicano contra el pueblo desarmado y en lucha pacífica. (El método) incluye movilización de tropas del Ejército y de la Marina", señala.

"La maquinaria de esta guerra sucia la echaron a andar los dueños del dinero, las fuerzas paramilitares, policiacas y militares. Golpean, asesinan, torturan y desaparecen a los luchadores sociales. Son el instrumento operativo, en tanto que los jueces y magistrados criminalizan a las víctimas y a su lucha, los mantienen en prisión y los persiguen, y absuelven a los responsables de la represión", añadieron.


Cuba camina hacia una nueva etapa de su historia

Esta es la Editorial de La Jornada del día de hoy:

Cuba camina hacia una nueva etapa de su historia

La ausencia de Fidel Castro en la conmemoración del 50 aniversario del desembarco del barco Granma en Cuba ha suscitado innumerables comentarios en todo el mundo. Pero más allá de la inasistencia del líder histórico de la Revolución, enfermo desde julio pasado, ha sido el discurso de Raúl Castro lo que ha hecho pensar que la isla se acerca a una nueva etapa de su historia. El presidente interino tocó temas cruciales en el futuro de Cuba, tal vez una señal de que está firme en el mando.

Para empezar, Raúl Castro manifestó la disposición de Cuba a "resolver en la mesa de negociación el prolongado diferendo" con Washington, a condición de que se respete la independencia de la isla sobre bases de "igualdad, reciprocidad, no injerencia y respeto mutuo".

Inmediatamente Estados Unidos respondió a este gesto cubano. La portavoz del Departamento de Estado, Janelle Hironimus, afirmó que "el diálogo que debe tener lugar es entre el régimen cubano y el pueblo cubano sobre el futuro democrático en la isla". No hay que olvidar que el embargo económico que mantiene Estados Unidos desde hace varias décadas ha sido catastrófico para el pueblo cubano al que dicen defender.

"Estamos convencidos de que la salida a los graves conflictos que enfrenta la humanidad no está en las guerras, sino en las soluciones políticas", dijo Raúl Castro, declaración que se opone claramente al perfil guerrerista establecido en la Casa Blanca desde la llegada de George W. Bush al poder.

En referencia al estado interno de Cuba, aseguró que "la principal arma estratégica" del país es "la unidad monolítica de pueblo, ejército y partido", cancelando en los hechos la esperanza estadunidense de que el deteriorado estado de salud de Fidel provoque el fin del régimen emanado de la Revolución de 1959. En diversas ocasiones, funcionarios de Estados Unidos han asegurado que el gobierno cubano no sobrevivirá a Fidel. Pero parece que los cubanos están preparados para el cambio de mando.

En este contexto, el discurso de Raúl Castro revela una nueva fortaleza del régimen que ahora él comanda. Esta fuerza provienen de las nuevas generaciones de funcionarios cubanos que cuentan con una visión distinta del mundo. Durante sus cuatro meses como presidente interino ha fortalecido el papel institucional del Partido Comunista y promovido en sus filas a dirigentes más jóvenes. Algunos analistas sostienen que el general de 75 años es un hombre menos carismático pero más pragmático que su hermano.

sábado, diciembre 02, 2006

Con la marcha de ayer “se rompió el cerco del miedo y policíaco”: APPO

Esta información la mandan los compas de Gaceta Movimientos:

Con la marcha de ayer “se rompió el cerco del miedo y policíaco”: APPO

Olor a mi tierra

Unos cinco mil profesores y simpatizantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) realizaron una marcha caminata de al menos seis kilómetros para exigirle al nuevo presidente de la República, Felipe Calderón “solucione el problema de Oaxaca e intervenga en la liberación de todos los presos” detenidos el pasado sábado.

La marcha partió de las instalaciones del Instituto de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) al oriente de la ciudad y culminó en la Plaza de la Danza, a unas tres cuadras del zócalo de la ciudad, mismos que desde el pasado 29 de octubre se encuentra custodiado por la Policía Federal Preventiva (PFP)

El vocero de la APPO, Florentino López, dijo que la manifestación de ayer “es una muestra de que hemos roto el cerco del miedo y el policíaco que ha intentado poner Ulises Ruiz”, gobernador del estado, de quien exigen su destitución

Durante el mitin afirmó que “hemos garantizado la continuidad de esta jornada lucha, por eso decidimos sacar a algunos compañeros, para que en el momento en que nosotros ya no nos encontremos con ustedes, haya otra dirección con voluntad de hierro para continuar con esta jornada de lucha”.

Ante los manifestantes dijo que tienen diversas tareas como “recuperar las calles que nos han ganado los policías, tenemos que recuperar cada centímetro de nuestras calles, pero de manera pacifica”.

Dijo que con la llegada del nuevo Secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, México tiene dos caminos “que los conflictos se resuelvan por el diálogo o por medio de la dictadura”.

Por su parte Erangelio Mendoza, ex dirigente magisterial y recientemente detenido y liberado, envío un mensaje vía celular a los manifestantes, a quines les enfatizó que los dirigentes de la APPO “no estamos escondidos, estamos en la ciudad de México para acudir a una mesa de negociación con la Secretaría de Gobernación y ver la libertad de todos los presos”.

Añadió que el siguiente paso “es organizar la megamarcha del próximo diez de diciembre, que iniciara a las nueve de la mañana, partiendo de Viguera”, agencia municipal ubicada a unos 10 kilómetros al poniente de la ciudad.

Mientras que Blas Ramírez, representante de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) informó que integrantes de ese organismo sindical “se movilizaron en todo el estado de Oaxaca”.

Especificó que en la región del Istmo los profesores tomaron por espacio de tres horas la refinería Antonio Dovalí Jaime de Petróleos Mexicanos que se encuentra en el Puerto de Salina Cruz y posteriormente marcharon hacia el centro de esa población.

En tanto que Rosa María Contreras, representante del Comité de Familiares y Amigos de Desaparecidos, Asesinados y Presos Politicos de Oaxaca (COFADAPPO) solicitó la solidaridad de todos para lograr la libertad de los encarcelados y dijo que en los próximos días emprenderán una serie de acciones para exigir la liberación de quienes se encuentran en el penal de Nayarit.


Informe Menores Detenidos Atenco

Esto nos lo mandan nuestros compas de Sector Niñ@s de La Otra Campaña, recordemos que en el operativo en contra de los colonos que demandaban el que no se construyera un relleno sanitario cerca de sus casas en Isla Mujeres continental tambien se detuvo y maltrató a menores de edad:

INFORME

Sobre el caso de los menores de edad detenidos los días 3 y 4 de mayo de 2006 en Texcoco y San Salvador Atenco Estado de México

PRESENTAN
Sector Niñ@s de La Otra Campaña
Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad
Kolectivo Kinta Brigada

Resumen Ejecutivo

El presente informe surge ante la necesidad de llenar el vacío de información que se generó a partir de los lamentables sucesos del 3 y 4 de mayo en los municipios de Texcoco y San Salvador Atenco, respecto al caso de los menores de edad detenidos esos días.

Si bien la sociedad mexicana pudo enterarse de las terribles circunstancias en las que fueron detenidas y trasladadas todas las personas detenidas esos días, fue gracias al esfuerzo de algunas organizaciones pertenecientes a La Otra Campaña y de medios alternativos, que se le dio difusión en diferentes espacios a lo que realmente sucedió esos días, como la tortura que sufrieron nuestros compañeros y compañeras.

No obstante, el caso de los menores de edad permaneció casi inadvertido, pues ni los medios de información ni las organizaciones civiles o de derechos humanos tenían registrado lo acontecido a los niños y niñas en ambos operativos policíacos. Sólo se sabía que había menores de edad detenidos, pero sin contar con los pormenores o información suficiente al respecto.

Lo anterior se explica porque la mayoría de los menores de edad detenidos no pertenecen a ninguna organización o colectivo que durante los terribles hechos acudieron a solidarizarse con los floricucultores y campesinos de Texcoco y San Salvador Atenco.

Ahora bien, si para las instituciones gubernamentales no valía la pena indagar o dar a conocer qué había sucedido con los menores de edad detenidos esos días, para nosotros, La Otra Campaña, es un asunto fundamental, pues la consideración, la inclusión, pero sobre todo la protección hacia los niños y las niñas es uno de nuestros principales principios.

Nueve fueron los menores de edad detenidos esos días, ocho hombres y una mujer. Quienes además de sufrir todos las violaciones a los derechos humanos perpetradas durante la detención y el traslado al penal de ‘Santiaguito’, Almoloya de Juárez, a estos jóvenes se les suma la tortura continua y prolongada durante su reclusión en el Consejo Tutelar de Menores “Quinta el Bosque”, ubicado en Zinacantepec, Estado de México.

Es decir, además de sufrir y ser testigos de golpes continuos, patadas, imposibilidad de la visión, amenazas de muerte, humillaciones, tortura sexual, permanecer sin comer durante dos días, entre otros; estos jóvenes fueron torturados a su llegada a la “Escuela de Rehabilitación Quinta el Bosque” por los custodios de esta misma institución.

Llevados en dos grupos, a excepción de la mujer, los muchachos fueron golpeados por aproximadamente 15 custodios del Tutelar, alrededor de media hora un grupo y una hora el otro. De acuerdo a lo relatado por los adolescentes, las formas de tortura fueron golpes a cada uno entre varios custodios, golpes en la boca del estómago hasta dejarlos sin aire e inmediatamente de ello hacerlos correr o hacer abdominales, romperles palos de escoba en la piernas, golpearlos en el pecho hasta el llanto, arrancarles mechones de cabello, humillarlos y amenazarlos hasta hacerlos desmayarse o vomitar.

De esta manera, tres jóvenes tuvieron que ser llevados a la enfermería y uno de ellos pasó todo el tiempo de su reclusión en este lugar. Uno de los médicos de la enfermería en algún momento intentó disuadir a los custodios para que los dejaran de golpear al ver las condiciones en que llegaban los jóvenes, pero los custodios contestaron “que no se metiera en lo que no le importaba”, pues además “venían recomendados por el gobernador”.

Desde su ingreso, los muchachos permanecieron alrededor de una semana en lo que llamaban celda de castigo. Un cuarto sin ventanas, en literas con esponjas en lugar de colchones, sin cobijas, y padeciendo las bajas temperaturas del lugar. Tenían que bañarse con agua fría muy temprano por las mañanas y sin contar con toallas para secarse, por tanto tenían que hacerlo con sus propias ropas.

Los golpes por parte de los custodios duraron todo el tiempo de su reclusión, a excepción de los que permanecieron en la enfermería. Incluso se dio el caso de que, también por órdenes de los custodios, los internos tuvieron que golpear a los muchachos. Esta situación duró los 25 días que la mayor parte de los adolescentes estuvieron recluidos en el Tutelar.

Éstas, entre otras irregularidades jurídicas, no fueron registradas en el informe que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) presentó hace algunos días, pues, a pesar de contener en dicho informe un apartado sobre menores de edad, éste no contiene información pormenorizada sobre todo lo acontecido en el Tutelar. Tampoco toma en consideración las secuelas que han padecido los niños y niñas de la comunidad de San Salvador Atenco, quienes fueron severamente violentados por las fuerzas policiales estatales y federales el día 4 de mayo cuando allanaron violentamente sus casas y su pueblo, viendo cómo detenían, golpeaban y abusaban de sus padres, familiares y vecinos. De igual forma, hubo un pequeño de tres años de edad quien estuvo en medio de la detención de los floricultores el día 3 de mayo en Texcoco, Edo. De México y padeció la aspiración de gas lacrimógeno, golpes al caer al suelo, tensión y angustia colectiva por varias horas, además de la separación de su madre por más de 22 días. A la fecha, su padre permanece detenido en el penal de Santiaguito.

Todo lo anterior además de violentar varios instrumentos jurídicos concernientes a la defensa de los derechos humanos, de los derechos del niño y legislación contra la tortura (los cuales se detallan al interior de este informe), se pone en evidencia la intención del gobierno, en todos sus niveles, de reprimir y atemorizar a los sectores sociales que luchan por defender sus derechos, especialmente aquellos que se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad, como es el caso de la tortura hacia las mujeres, adultos mayores y menores de edad.

Este informe pone de manifiesto que en este país, a los niños y las niñas se les tortura, se les golpea, se les abusa, acosa e intimida en lugar de recibir la seguridad y protección del Estado que demanda el Interés Superior de Niño, estipulado en la Convención de los Derechos del Niño, instrumento de vanguardia en la defensa de los derechos del niño no sólo en México, sino en el mundo entero, firmado y ratificado por nuestro país hace más de 10 años. En lugar de ello, la Convención de los Derechos el Niño (CDN) se encuentra lejos de ser respetada, e incluso es desconocida y no es aplicada por las instancias públicas y jurídicas dedicadas a la protección de la
niñez mexicana. Por el contrario, en México se sigue aplicando el viejo sistema de justicia de menores, el cual ve en los niños y las niñas simples objetos de cuidado, de los cuales los adultos tienen la última palabra en su destino.

El lector encontrará en este informe, además de los testimonios detallados de cada uno de los jóvenes detenidos, algunos antecedentes del conflicto, elementos que nos hablan del sistema de justicia de menores en México, valoraciones médicas y psicológicas elaboradas por expertos en la materia, así como los efectos físicos y psicológicos de la tortura que han manifestado no sólo los jóvenes detenidos los días 3 y 4 de mayo, sino también los efectos psico-sociales de los niños y niñas de la comunidad de San Salvador Atenco. Cabe destacar que, a la fecha, estos niños y niñas han sido objeto de constante intimidación por los patrullajes y presencia de la policía municipal y estatal en su comunidad.

Respecto a los jóvenes, y como parte fundamental de este informe, queremos dar a conocer y denunciar públicamente que a partir de los últimos días de julio y a la fecha, el Segundo Juzgado de lo Penal del Distrito de Toluca ha enviado una serie de citatorios a los menores de edad requiriéndolos como testigos de parte del Ministerio Público en la causa número 96/06. Estas declaraciones se llevarían a cabo en el CEFERESO No. 1 (La Palma), penal de máxima seguridad en Almoloya de Juárez, donde se les lleva proceso a Ignacio del Valle, Héctor Galindo y Felipe Álvarez.

A lo anterior se agrega la presencia de automóviles sin placas detenidos cerca de sus casas y en actitud de constante vigilancia y hostigamiento por parte de desconocidos.

Este hecho los mantiene en un estado constante de angustia y estrés debido al miedo que sienten, por un lado, de verse forzados a entrar en un penal de máxima seguridad, donde serán sometidos a interrogatorio y al procedimiento de seguridad que estipulan estos centros (fotografías, revisiones corporales, incluso bajo la ropa interior, etc.) y, por otro lado, el temor de ser nuevamente recluidos bajo la fabricación de nuevos delitos.

Además, los familiares refieren que últimamente han visto automóviles sin placas apostados fuera de sus domicilios, lo que representa un acto de intimidación y hostigamiento.

Ante ello, y como organismos sociales y defensores de Derechos Humanos queremos hacer una denuncia pública, pues además de la tortura recibida en estos llamados centros de rehabilitación, lo que se pretende es involucrar a los jóvenes en casos que ya fueron comprobados, fehacientemente, no cometieron, tal como lo señala su defensa.

Por todo lo anterior EXIGIMOS:

1) Se tomen las medidas necesarias para garantizar la integridad física y psicosocial de los 9 menores detenidos durante los operativos de los días 3 y 4 de mayo del año en curso, llevados a cabo en los Municipios de Texcoco y San Salvador Atenco.

2) La cancelación de los citatorios que obliga a los menores a presentarse como testigos de la causa número 96/06 el CEFERESO No. 1 (La Palma), Almoloya de Juárez, Estado de México, dado que se ha comprobado su inocencia respecto a los delitos que les fueron fabricados, así como su nula participación en los hechos correspondientes a dicha causa penal.

3) El cese del hostigamiento e intimidación a los menores citados y sus familias.

4) El cese del hostigamiento a los habitantes del poblado de San Salvador Atenco y comunidades aledañas, que impide la reconstrucción del tejido psicosocial necesario para el pleno desarrollo y bienestar de los niños y niñas de la zona.

5) La libertad absoluta e incondicional de los 31 hombres y mujeres que aún se encuentran injustamente presos en el Centro de Prevención y Readaptación Social de ‘Santiaguito’ y CEFERESO No. 1, La Palma, en Almoloya de Juárez y “Molino de las Flores”, Texcoco, Estado de México.

6) Se lleve a cabo una investigación imparcial, independiente y exhaustiva de las violaciones perpetradas los días 3 y 4 de mayo durante los operativos de los días 3 y 4 de mayo del año en curso, llevados a cabo en los Municipios de Texcoco y San Salvador Atenco.

7) La reparación integral de los daños de las más de 200 personas detenidas durante los operativos, incluyendo a los 9 menores de edad, así como a las personas de la comunidad que fueron agredidas en sus bienes y en su integridad física, psicológica y moral.

Asimismo, responsabilizamos por las violaciones a los derechos humanos perpetrados durante estos operativos a: Wilfrido Robledo Madrid, Comisionado General de la Agencia Estatal de Seguridad, Abel Villicaña, Procurador de Justicia del Estado de México, Eduardo Medina Mora, Secretario de Seguridad Pública Federal, Silvia Preuss Windfield, Directora de la “Escuela de Rehabilitación Quinta el Bosque”, Nazario Gutiérrez, Presidente Municipal de Texcoco, Edo. De México, Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México y Vicente Fox Quesada, Presidente de México.


viernes, diciembre 01, 2006

La otra campaña concluye recorrido por el México de los reprimidos, el de abajo

La siguiente etapa del movimiento será definir un programa nacional de lucha

La otra campaña concluye recorrido por el México de los reprimidos, el de abajo

Todos los participantes coincidieron en que es fundamental unir sus voces y reclamos

HERMANN BELLINGHAUSEN ENVIADO

Xilitla, SLP. 30 de noviembre. La otra campaña salió en el amanecer de 2006 al encuentro de mexicanos muy particulares. O quizás no tanto: "Vamos a buscar, y a encontrar, a alguien que quiera a estos suelos y a estos cielos siquiera tanto como nosotros", decía desde mediados del año anterior la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. "Vamos a buscar, desde La Realidad hasta Tijuana, a quien quiera organizarse, luchar, construir acaso la última esperanza de que esta nación, que lleva andando al menos desde el tiempo en que un águila se posó sobre un nopal para devorar una serpiente, no muera". En el último acto del recorrido, en este municipio nahua de la Huasteca potosina, el delegado Zero, enviado de la Comisión Sexta del EZLN, pudo decir: "Los encontramos".

Aún está por verse cuántos, y exactamente cómo, pero el largo viaje de miles de kilómetros efectuado por el delegado Zero y la karavana de medios alternativos que lo acompañó del sureste al noreste de la República, demuestra que estos "alguien" se encuentran en los 32 estados (e inclusive en dos más que los mapas niegan y parten, pero la geografía real y cultural pareciera reclamar: la Comarca Lagunera y la Huasteca).

"Pienso que quieren exterminarnos como a las cucarachas, con esta hambre, con estos salarios, con esta marginación, con este control natal", dijo José Barrón, campesino nahua y huasteco, en el acto final de esta primera etapa, anticlimático en cuanto no fue especial. No más que las centenas de actos formales e informales, públicos y privados, en plazas de ciudades y pueblos, en comunidades indígenas, orillas de carretera, playas, embarcaderos, universidades, sindicatos, colonias miserables o cuando menos populares, gasolineras impugadas por los vecinos, sitios sagrados de los pueblos originarios, basureros, cárceles, líneas fronterizas, ríos desfallecientes, pozos usurpados, minas que matan lento o rápido.

El México de abajo. El frecuentemente invisible. El país negado, fragmentado pero mayoritario. El de los reprimidos. El que los partidos políticos han usado como productores desechables de votos. El que los programas del gobierno manipulan y desmembran. El que las policías federales, estatales y municipales persiguen, humillan y violan. El que no sale en los anuncios de televisión, que oculta la escenografía suburbana de centros comerciales eternamente idénticos. El "otro" México.

Ninguneada por los medios de comunicación, o si no vituperada, difamada, deformada, la otra campaña cumplió su cometido. En tiempos electorales y poselectorales, de calor y frío, polvaredas y aguaceros, halló gente de todo tipo, de a poquitos y de a muchos, desesperada o decidida, rebelde, resistente, organizada o en vías de organizarse, indignada y festiva. Que ahora se apresta a definir un programa nacional de lucha.

Compuesta también por delegados del Congreso Nacional Indígena, del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y de las organizaciones de la Conferencia de Organizaciones Políticas Anticapitalistas de Izquierda) la karavana pudo decir con el narrador de Los pasos de López, de Jorge Ibargüengoitia, que trata de los primeros pasos de la Independencia: "Los españoles no nos recibían en sus casas, pero en cambio, no nos dábamos abasto para responder a las invitaciones que nos hacían los mexicanos. Si hubiéramos comido la mitad de los moles que nos ofrecieron, hubiéramos muerto". La Comisión Sexta pernoctó en casas, ranchos, escuelas, conventos, bodegas, patios, casas particulares. Y en cada lugar fue alimentada con tamales, moles, barbacoas, o al menos tortillas, tostadas y frijoles.

En Xilitla, un alto rincón huasteco, la Comisión Sexta escuchó a los ejidatarios de El Sabino sentirse los últimos entre los últimos, los pobres de un municipio en extrema pobreza: "Los indígenas pasamos por un momento de gran marginación. El Sabino carece de certificación ejidal y comunitaria. A los maestros los mandan como castigados, trabajan dos o tres horas y se van", expresó Fidel Hernández. Un lugar donde los robos y asesinatos son constantes e impunes. Su fama es que ahí "matan gratis". Como dijo Jovita, "los malechores más tardan en ir a la cárcel que en salir libres y regresar más enojados con la gente".

En una carta que leyó Marcos al concluir la reunión, los de El Sabino cuentan que se conformaron como ejido en 1920. Desde entonces llevan todo en contra. Y con el Procede "estamos peor que nunca". Al perder su lengua nahuatl, debido a las políticas de "educación" y segregación del Estado, los censos gubernamentales los desaparecieron como indígenas. Oficialmente quedan 15 por ciento, aunque en realidad son indios el cien por ciento. "Nos cerraron el paso".

Un hombre de Puerto Encinal lamentó la migración de hijos e hijas. "Hemos tirado lágrimas por ellos. Estamos pensando que a dónde se fueron los tratan mal, como esclavos, les pagan mal. Y cuando regresan ya no nos aceptan. Ni nuestra música". Y no es cualquier música: el maravilloso son huasteco, del cual el trío Alma Potosina interpretó e improvisó algunas coplas para el subcomandante Marcos. Los jóvenes van a Monterrey, la frontera o Estados Unidos a que les paguen mal y los traten peor.

Pero también hay el ánimo de un cambio. Otro campesino nahua confía: "Nos vamos a unir. Hagamos una cadena. Esta reunión ya es un signo, una muestra de que llegará una fecha en que sí lograremos lo que tanto hemos deseado".


miércoles, noviembre 29, 2006

Texto de Solidaridad con Oaxaca por La Otra Quintana Roo

Cancún, Quintana Roo a 28 de Noviembre de 2006


A todos los medios de comunicación de México y el mundo;

A todos los organismos de Derechos Humanos;

A la comunidad Nacional e Internacional;

A los Pueblos Solidarios del mundo;

A la Sociedad Civil en general; y

A la Otra Campaña.

Las organizaciones Sociales y Políticas en el Estado de Quintana Roo, exigimos: LA INMEDIATA SOLUCION PARA EL PUEBLO DE OAXACA, mediante las justas demandas sociales, económicas y políticas que exige la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).

EXIGIMOS respeto a sus derechos y el cese inmediato de las hostilidades y asesinatos contra nuestros hermanos de lucha.

Ni el gobierno Federal ni el Estatal están haciendo nada para resolver el conflicto y escuchar las demandas reales de los de abajo, del Pueblo Oaxaqueño. En lugar de eso, han continuado los medios de comunicación oficiales una campaña de descrédito y desprestigio en contra de los integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).

No necesitamos ser oaxaqueños para estar a favor de las justas demandas de un pueblo que tiene sed y hambre de justicia, democracia y libertad; el derecho nos lo da nuestra carta magna por el simple hecho de ser mexicanos, capaces y orgullosos de estar en contra de cualquier injusticia en cualquier parte del país y el mundo.

Nuestra protesta, es parte de una jornada nacional, convocada por nuestros hermanos Zapatistas (EZLN) y La Otra Campaña en apoyo a Oaxaca y la APPO. Sabemos, porque nos consta, que muchos movimientos de derechos civiles y defensores de derechos humanos, así como medios de comunicación independientes del mundo entero, han estado yendo a Oaxaca, movidos únicamente por la hermandad, la solidaridad y el compromiso con la verdad y la defensa los derechos humanos y han descubierto que la lucha de la APPO es una lucha legítima y de base social con gran sentido de responsabilidad, demostrando durante todo el tiempo del plantón, la vigilancia y la seguridad que siempre le otorgaron al pueblo de Oaxaca.

Estos movimientos de derechos civiles han demostrado al país y al mundo entero, que el movimiento de la APPO es un movimiento de mayoría de los de abajo, de los que sufren injusticias y asesinatos por los de arriba, de los que viven día con día subyugados al hambre y la miseria.

Es por eso, que rechazamos los argumentos de la Procuraduría de Oaxaca que buscan involucrar a nuestros hermanos que integran la APPO por el cobarde asesinato de nuestro hermano de lucha Brad Will a manos de la policía municipal.

POR TODO ESTO:

EXIGIMOS SOLUCION A LAS DEMANDAS DE LA APPO;

EXIGIMOS CASTIGO A LOS ASESINOS DE LOS COMPAÑEROS CAIDOS;

EXIGIMOS LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLITICOS;

EXIGIMOS LA PRESENTAVCIÓN CON VIDA DE LOS DESAPARECIDOS;

EXIGIMOS LA SALIDA INMEDIATA DE LA "PFP";

EXIGIMOS CASTIGO A LOS GRUPOS PARAMILITARES QUE EN LAS NOCHES ASEDIAN LAS BARRICADAS Y ENCAPUCHADOS ASESINAN A COMPAÑEROS;

EXIGIMOS LA RENUNCIA Y SALIDA INMEDIATA DE ULISES RUIZ DEL HEORICO Y DIGNO ESTADO DE OAXACA.

FRATERNALMENTE,

Colectivo Rincón Rupestre, Cancún, Quintana Roo.

Colectivo Isla Mujeres, Isla Mujeres, Quintana Roo.

Colectivo Unión de Defensa de la Raza Maya, Cancún, Quintana Roo.

Colectivo Mayakín, Lázaro Cárdenas, Quintana Roo.

Asociación Nacional de Asuntos Agrarios y Transportes Ejidales ANAATE, AC.

Colectivo la Otra Quintana Roo, Chetumal, Quintana Roo.

Colectivo Nechicocom, Sotuta, Yucatán.

Colectivo Liik´il, Cancún, Quintana Roo.


domingo, noviembre 26, 2006

La PFP, fuego en el polvorín oaxaqueño

Esta es la Editorial de La Jornada del día de hoy:

La PFP, fuego en el polvorín oaxaqueño

Este sábado 25 de noviembre se registraron violentos choques entre elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP) y miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) en las inmediaciones del centro de la capital oaxaqueña y en el ex Convento de Santo Domingo. Los enfrentamientos se extendieron prácticamente durante todo el sábado por la tarde, dejando un número indeterminado de heridos y detenidos. Al momento del cierre de esta edición aún no había certeza del saldo de los enfrentamientos, lo cual demuestra que la situación en Oaxaca sigue siendo complicada, contradiciendo las versiones oficiales ­tanto del gobierno federal como del estatal­ de que ese estado está volviendo a la normalidad. "Faltan algunos detalles para que los estudiantes regresen a las clases", dijo la noche del sábado Ulises Ruiz, quien agregó que las muestras de descontento registradas en la capital del estado se deben a "grupos de agitadores", que no representan a la mayoría de los oaxaqueños.

Los enfrentamientos precedieron a la marcha pacífica convocada por la APPO, que comenzó cerca del mediodía sin incidentes, y en la que participaron varios miles personas; de acuerdo con diversas fuentes, el contingente se extendía por poco más de un kilómetro sobre los carriles que llevan hacia la capital oaxaqueña.

La APPO había decidido en días pasados hacer un cerco a la PFP en el zócalo por 48 horas a partir de ayer sábado, como parte de su plan de acción para presionar la salida de esa entidad de la corporación policiaca y la renuncia del gobernador Ulises Ruiz. Sin embargo, la policía federal pasó a la ofensiva para romper el cerco, lo cual derivó en los enfrentamientos ocurridos en varias zonas del centro oaxaqueño.

Estos choques recuerdan los ocurridos el pasado 2 de noviembre, Día de Muertos, cuando desde el amanecer y durante siete horas se registraron duros combates, con saldo de cuando menos 50 heridos y 40 detenidos ­algunos de los cuales permanecen en la cárcel­ e innumerables violaciones a los derechos humanos por parte de las fuerzas gubernamentales.

Como en ese día, durante los choques de ayer la PFP se enfrentó a miles de estudiantes, vecinos y padres de familia, decididos a todo para acabar con el estado de sitio establecido por las fuerzas federales y echar a Ruiz de la gubernatura, mantenido en su puesto a pesar de su talante autoritario y represivo, y de su comprobada impopularidad en el estado.

La negligencia de las autoridades no sólo se demuestra con al apoyo al gobernador. Sin duda la permanencia de la policía federal en la entidad ha agudizado el conflicto, pues se ha avivado el fuego con más fuego, en lugar de facilitar el diálogo y favorecer la estabilidad, como ha justificado el gobierno federal desde el pasado 29 de octubre, cuando cientos de uniformados de la PFP arribaron a la capital del estado. Vale la pena recordar el sistemático hostigamiento sexual perpetrado por las fuerzas policiales contra mujeres oaxaqueñas, para dejar en claro lo que significa su estancia en Oaxaca.

Es por ello que todo parece indicar que el principal objetivo de la PFP es mantener en su puesto, contra viento y marea, a Ulises Ruiz, sin importar que con esto se agrave la situación.

Es claro, así, que la falta de visión y de voluntad de las autoridades federales y de gran parte del Congreso ha agravado el actual estado de caos prevaleciente en la entidad. Con palabras huecas y decisiones autoritarias se pretende terminar con una compleja crisis, que tiene que ver con la perpetuación de cacicazgos en el estado, representados por los sucesivos gobiernos desde hace varios decenios, algo que ha condenado a la mayoría de los oaxaqueños a la pobreza y establecido un orden en el que prevalecen la violencia y la impunidad.



sábado, noviembre 25, 2006

Reporte sobre Militarización en Ayutla Guerrero

Esto nos llega por parte de los compas del Comité Verdad, Justicia y Libertad, el reporte es bastante preocupante:

Organización del Pueblo Indígena Mepha´a
Ayutla de los Libres, Guerrero, México
Noviembre de 2006, Sierra de Ayutla, Guerrero.

A la Otra Campaña.
A la Comisión Sexta del EZLN.

Compañeros y compañeras, ya hace más de un mes, que la militarización en los territorios indígenas de la Costa Montaña de Guerrero ha sido reforzada y con ella la guerra de baja intensidad en contra de las comunidades donde existe organización social adherida a la Otra Campaña. Especial ha sido el caso de nuestra organización, que junto a la Organización Independiente de Pueblos Mixtecos estuvimos encargados de la visita del Delegado Zero y la Karavana a la comunidad indígena del Charco en el Municipio de Ayutla.

Ante esta situación hemos estado denunciando de manera intermitente de lo que ha acontecido en nuestras comunidades base, por medio de la información que las comisiones nombradas por asamblea han estado reportando. Entre los días 10 y 15 de noviembre una comisión regional de la organización junto a otros compañeros y compañeras de otras organizaciones de la Coordinadora Costa Chica Montaña de la Otra Campaña, hicimos un recorrido por la Sierra de Ayutla para documentar y complementar la información sobre los daños que ha causado el incremento de efectivos militares en la zona y sobre el acoso del que han sido objeto nuestros compañeros y compañeras.

Nos ha sido muy difícil buscar una forma para poder contar todo lo que ha sucedido, para conjuntar las diversas historias encontradas, el sufrimiento y la dignidad que han mostrado las comunidades ante estos hechos. La mejor manera que hemos encontrado es la de compartirles por medio de este escrito la siguiente historia:

DÍAS DE MILITARIZACIÓN EN LAS BARRANCAS DE GUERRERO

El día de Cayetano.

Es un día domingo cuando el sol tropical quema a plomo, son las dos de la tarde en un caserío de la comunidad de Barranca de Guadalupe rodeado de platanar, bejucos de maracuyá, árboles de guayaba, mango, guanábanas y una pequeña hortaliza que contiene de una siembra de trigo (mijo), es un huerto con casa de adobe, piso de tierra y láminas de cartón, en ella vive la familia del campesino indígena Cayetano Espinoza Manuel.

Él se encuentra tejiendo un collar de flor de muertos que cortó temprano en su milpa, está sentado bajo un cobertizo de palos y láminas de cartón que hacen la veces de una troje, es 15 de octubre de 2006 y mientras ensarta las flores en el hilo de carrizo recuerda que el día viernes 13 de octubre más de 150 "guachos" (ejército federal) entraron al centro de Barranca de Guadalupe, ahí hicieron destrozos, rompieron la manguera del agua que va al pueblo, cometieron violaciones a los derechos humanos, se comieron los elotes de las huertas de sus compañeros y le dieron medicina a su padrino Fortunato Flores Elena, de 58 años, y con esa medicina se puso muy malo y lo tuvieron que bajar el sábado a la cabecera municipal de Ayutla, donde llegaron después de recorrer cuatro horas de terracería en mal estado y pagar un viaje especial, para lo cual tuvieron que vender dos chivos. Sin embargo, no sirvió de mucho, Fortunato murió horas después en la clínica de salud municipal.

Del rostro de Cayetano, endurecido por el sol y el trabajo de campo, brotan lágrimas de dolor y rabia que caen por una gruesa cicatriz de labio leporino mal operado, mientras las lágrimas recorren su rostro recuerda que su madrina le cuenta que Fortunato estaba bien, que solo le dolía el estómago pero podía trabajar, que no tenía mucho problema, que incluso un día antes se presentó en la comisaría de Barranca para cumplir con su cargo de xuan xuaji (el principal), que sirve para mantener la costumbre y tradiciones del pueblo.

Cayetano está a punto de terminar la cadena de flores para el funeral de su padrino, cuando seca sus lágrimas y levanta la vista se percata que su casa ha sido rodeada por 150 elementos del ejército federal con uniformes camuflados, algunos ya lo tienen en la mira de sus fusiles G-3, otros elementos comienzan a registrar las inmediaciones de la casa, miran detenidamente las paredes, mueven las ropas remendadas y roídas que penden de un mecate, patean los costales de maíz. Un teniente se acerca a la troje y arranca una bolsa de nailon trabada entre los maderos, en su interior hay semillas y comienza el interrogatorio:

"A ver cabrón, ¿dónde tienes sembrada la marihuana?", Cayetano no contesta, y el teniente continúa: "no te hagas pendejo, estas son semillas de marihuana, ¿dónde la tienes?"

Entre su corto español, mezclado con idioma mepha`a, y una mala dicción producto del labio leporino, Cayetano se hace entender como puede y les explica que no son semillas de marihuana, que son semillas de trigo, de mijo, que lo está sembrando para hacer galletas, que ahí lo tiene sembrado en la hortaliza. Cayetano es obligado por los militares a enseñarles las plantas, seis elementos lo escoltan hasta la hortaliza, ahí les enseña como vienen creciendo las espigas y el teniente remata el interrogatorio diciendo:

"¡Más te vale, sino te carga¡ ¿Ahora dinos dónde están los encapuchados, dinos dónde están esos maleantes y asaltantes?" Cayetano les dijo que ahí son tranquilos, que no hay gente armada, que no hay maleantes, que los vayan a buscar a otro lado, que en las comunidades mepha`a no asaltan, les dice que los busquen en la cabecera de Ayutla, que ahí cerca si roban, que una semana atrás caminó seis horas cargando un bulto de chile para vender y con ese dinerito comprar jabón y que un kilómetro antes de llegar a la cabecera le salieron tres personas armadas y le robaron su carga, "ahí búsquenlos, aquí en la sierra no hay nada".

Cuando regresaron de la hortaliza, los hijos pequeños de Cayetano, Israel de ocho años y Fidelina de seis, están llorando a un lado de la puerta, Israel no tiene pantalones y ambos carecen de zapatos, su hermana mayor de 10 años, Alejandrina, intenta calmarlos sin resultados. Mientras tanto los soldados siguen buscando, saber qué cosa, en las inmediaciones de la casa. Con desprecio el teniente pregunta a Cayetano si pueden tomar agua de la manguera (que la familia compró e instaló desde un ojo de agua, pues la comunidad no cuenta con servicios). Cayetano les dice que no pueden, que se vayan, que espantan a su familia, que no tienen nada que hacer ahí, que ya se vayan. El teniente contesta con ironía: "Que bueno que no te gusta porque aquí nos vamos a quedar"; mueve las manos, los soldados bajan las mochilas de campaña y comienzan a instalar un campamento a un lado de la huerta.

Cayetano toma entre sus brazos a Fidelina, Alejandrina jala de una mano a Israel y entran a la cocina, ahí esta Manuela Eugenio, la madre de familia, también llora, tiene miedo pues sabe, que no hace mucho, ni lejos de ahí los "guachos" le han hecho cosas malas a las mujeres. Manuela guarda atropelladamente tortillas en una servilleta que bordó a mano mientras recuerda que sus compañeras de organización Isabel y Valentina, de Barranca Bejuco y Tecuani, fueron violadas por elementos del ejército federal, que tuvieron el valor de denunciar y que hasta hoy no se ha hecho justicia, pero también conoce a otras mujeres que han sido violadas por los soldados , pero por miedo no han denunciado. Al mismo tiempo recuerda, que su prima y compañera de la organización mepha´a, Otilia Eugenio Manuel, ha sido amenazada de muerte en varias ocasiones por tener el valor de encabezar y denunciar públicamente las protestas contra la violación de mujeres que hacen los guachos en su territorio.

Con sus uniformes camuflados, los militares continúan levantando el campamento, ya son las 4:30 de la tarde, Cayetano toma los collares de flor anaranjada y sale de la casa acompañado de su familia, ya es hora de bajar al funeral de su padrino, pero también es el mejor pretexto para escapar de la amenaza que representan los federales. Cuando Manuela va saliendo con el itacate en mano y con Fidelina envuelta en el reboso y cargada al lomo, se escucha la voz del teniente que le grita a Cayetano: "Más te vale que regreses mañana, sino te vamos a buscar".

El día del funeral.

En la comisaría de Barranca Guadalupe van llegando las familias que bajan de los caseríos más alejados, que en conjunto forman la comunidad, las pocas familias que viven en el centro preparan los últimos detalles para el funeral del xuan xuaji Fortunato. Las cadenas de flores se van acumulando sobre el cajón de madera donde se encuentran los restos del principal. Por las veredas lejanas se mira que vienen bajando compañeros y compañeras de la Organización del Pueblo Indígena Mepha`a de Barranca Tecuani, Bejuco, Progreso y Camalote, vienen a acompañar la despedida y a platicar como se van a organizar para sacar a los "pinches guachos", pues donde quiera andan haciendo desmadre. Minutos después la banda de viento comienza a tocar, sus desafinadas notas se pierden y rebotan en Tecuani, el cerro de tigre.

El sol cayó hace dos horas, la banda reinicia su canto irregular, ya viene bajando del campo santo la caravana de familiares y vecinos, en quince minutos estarán de nuevo en la comisaría, un café caliente ya los espera.

Reunidos bajo una ramada de zacate se va consumiendo el café, los indígenas mepha´a que se han organizado platican sobre los destrozos que han estado causando los soldados en las últimas semanas, Cayetano cuenta lo que ha vivido horas antes, Mateo Víctor Santiago, que es el comisario suplente, y Don Leopoldo Eugenio cuentan que los soldados llegaron por ahí del viernes 13 rodeando la comunidad y acamparon en el solar de Víctor, que hicieron muy parecido a Cayetano pero que además se comieron los elotes de su huerta y trozaron la manguera que lleva el agua al centro del pueblo. Don Leopoldo cuenta que dos camionetas de militares llegaron afuera de su casa, cercana a la comisaría, que ahí los militares reunieron a niños de la comunidad, con soldados mepha`a que les sirven de traductores, pidieron información y a cambio les dieron dulces y 15 pesos a cada uno. Leopoldo dice que mando a su hijo para que viera que estaban haciendo y que estaban preguntándole a los niños que dónde se reunía la gente por las tardes, que dónde vivían los que organizan la comunidad, que si no bajaba gente armada al pueblo.

El día en que: "Los vamos a matar"

Los compañeros Luis Santiago y Esteban Cresencio de la comunidad Progreso, que ahí se encontraban acompañando a la familia de Fortunato, contaron que los militares llegaron primero a su comunidad, que empezaron a subir el día domingo 8 de octubre, que eran como 200 del 48 batallo de infantería, dijeron que también rodearon la comunidad y que les dejaron el mensaje de que se salieran de la organización o a todos los iban a matar.

La historia de Progreso se va reconstruyendo a pedazos, uno y otro de los reunidos van aportando sus vivencias. Recuerdan que tropas del Ejército acamparon en un lugar cercano a su comunidad El Progreso, que detenían al paso interrogando a hombres y mujeres. Fausto recuerda que un vecino expuso en la asamblea del pueblo que los soldados lo detuvieron el domingo 8 y le pidieron que diera nombres de gente de la comunidad porque querían ir a preguntar por ellos, que diera los nombres de la gente que participa en la Organización Me 'phaa, porque dijeron los guachos que ahí está el grupo armado, que es gente que molesta a los pueblos. Antes de soltarlo, le dijo un capitán del ejército que los soldados están en ese lugar porque "todos los que están en la Organización se van a morir".

Los relatos se amontonan y se hacen simultáneos, Don Leopoldo quiere seguir con su participación pero no le dejan, tiene que esperar turno y las velas en recuerdo al principal están a punto de apagarse. Jesús de Progreso dice que en un cerro, cerca del mismo campamento, los soldados pararon a un señor de la comunidad de El Timbre y le preguntaron dónde queda Barranca de Guadalupe, ahí el señor se dio cuenta de que iban con el ejército dos soldados me'phaa, uno de La Ciénega y otro de El Camalote, y que los utilizan como traductores para hablar con los indígenas. Pedro también habla y narra que el lunes nueve las tropas hicieron una balacera en su campamento, con disparos al aire, que se oyó en todo el pueblo y cundió el miedo. Otro más dice que cuando dispararon los soldados había dos señoras cerca del campamento, que estaban cortando leña y vieron que los guachos que dispararon eran de un grupo distinto al que estaba en el campamento, que llegaron en una tanqueta Humer, y ese mismo día se retiraron hacia abajo en la montaña.

La última candela se apaga cuando Vicente Díaz Luciano, comisario de Barranca Guadalupe, relata que reunió al pueblo el sábado 14 y que en asamblea se nombró una comisión para correr a los soldados, que en el la mañana del domingo, muy temprano, fueron al campamento que tenían los soldados en el solar de Víctor, que les exigieron que se fueran, que pagaran los daños y que la muerte de Fortunato era su culpa, que se fueran, que el pueblo y el comisario no estaban de acuerdo en que estuvieran ahí. Otros compañeros que acompañaron la comisión informan que cuando los soldados escucharon que el "principal murió", se pusieron nerviosos, y contestaron que ellos toman las mismas medicinas y no se mueren.

Los campesinos continúan la plática y cuentan que ese mismo día, como a eso de las 10:00 horas de la mañana, los militares levantaron el campamento y se fueron peinando la zona rumbo a la comunidad del Timbre. Cayetano suspira y recuerda que a las dos de la tarde llegaron a su casa y que, una hora después, llegaría el cuerpo inmóvil del padrino Fortunato a bordo de en una camioneta tres toneladas.

"Don" Leopoldo.

Por fin le llega de nuevo el turno a Don Leopoldo que desde hace rato esta ansioso por contar sus relatos, él es uno de los fundadores de la organización, el "Don" puede ser engañoso, pues una de las cosas que le pintan una sonrisa de oreja a oreja, es que piensen que sus hijos mayores son sus hermanos y si alguien que desconoce pregunta: ¿son hermanos?, pues el placer de Don Leopoldo es mayor. Lo cierto es que su familia es una de las más combativas en la organización, su hija Otilia es la defensora de las mujeres violadas por soldados federales, su hija Andrea es promotora de Derechos Humanos, a ella le faltan bastantes dientes, pues un soldado se los tumbó de un culatazo cuando impido que se llevaran a sus hermanos. Uno de sus hijos mayores, Victoriano, fue ya comisario municipal de Barranca y lo fue en los peores tiempos, a él le toco organizar al pueblo cuando en dos ocasiones mujeres y niños corrieron de sus territorios a las patrullas del ejército federal, eso le valió que el gobierno le fabricara delito y lo encarcelara por más de un año, hasta que se pudo demostrar su inocencia.

Bueno, el caso es que es turno de "Don" Leopoldo, pero antes de continuar alguien saca los cigarrillos mentolados y sin filtro, la mayoría toma uno, lo encienden con un tizón y continúa la cesión. Leopoldo se ajusta el sombrero de palma y comienza su palabra, dice que como de costumbre, el día 15 de octubre, subió a su parcela, que ahí tenía un pachol (semillero) de chile verde protegido con una lona y una milpa con maíz, calabaza, camote y chayote. Hay una pausa, a Don Leopoldo se le endurece el rostro y continúa narrando: "cuando llegué a la parcela todo estaba destruido, ahí estaban, hicieron su campamento esos cabrones guachos, se durmieron encima de mi chilar, ahí se acostaron, era para venderlo y ahora no tengo nada. Además cortaron en pedacitos mi manguera de riego, rompieron la lona y ya se habían tragado como unos 50 kilos de elote, como 50 calabazas y nos 40 chayotes. De ahí me encabrone y fui con uno de ellos, dijo que era capitán del 48 batallón de infantería y se negó a dar su nombre, de ahí le dije que porque hacen eso, que yo trabajo y ellos destruyen, que no dejan de trabajar, también le pregunte que por qué agarran lo que no es suyo. Esos cabrones ni caso hicieron, solo se rieron y yo les dije que los iba a denunciar en derechos humanos, de ahí que me fui con el comisario y ya estaba lo del problema de mi compadre Fortunato y ahí estaba también el compa Mateo Victor, que también le hicieron campamento, fogata y robadera en su parcela. Así es como hacen los guachos".

Doña Teresa de Jesús.

Más historias y anécdotas de la violencia y destrucción que ha generado la militarización en la región, después de la matanza del Charco, se suceden en la reunión de los compañeros, por otro lado, junto a las ollas de café están reunidas las mujeres y también se platican, Manuela cuenta el miedo y la impotencia que sufrió horas antes, cuando concluye su relato las mujeres se percatan que Doña Teresa de Jesús está llorando, con sus 61 años de edad a cuestas y el ojo izquierdo carcomido en su totalidad por cataratas, no puede contener el llanto. Manuela le arrima una taza de café, Teresa la toma entre sus manos laceradas por el tiempo, aprieta la taza, bebe un poco, respira hondo y comienza a narrar el calvario que vivió hace años, una historia que hasta hoy se atreve a relatar, hoy ya la puede contar porque su marido ya no vive y en respeto a él no la había denunciado.

Doña Teresa de Jesús cuenta que años atrás, hace diez u ocho, no lo recuerda con claridad, salió de su casa acompañada de su hija Sabina a cortar plátanos y cilantro de su huerta, que después fueron a un arrollo cercano a su casa para buscar cangrejos, cuando estaban armando las trampas fueron rodeadas por 50 soldados del ejército federal y varios de ellos les apuntaron con sus armas, otros las arrodillaron y después las comenzaron a violar, ya no recuerda cuantos fueron, no quiere recordar. El llanto de Teresa continúa, otro apretón a la taza de café y prosigue diciendo: "después nos llevaron encañonadas a otro lugar, ahí había otro grupo de soldados y tenían a la Sra. Librada y a su hija - Doña Teresa remata diciendo - creo que le hicieron lo mismo que a nosotras".

Manuela atiza el fuego del café mientras Teresa se da valor para continuar, se hace un silencio y después las palabras le fluyen para contar que su esposo Marcelino, al ver que no regresaban, salió a buscarlas y que fue detenido por los guachos, que al verlas maltratadas enfureció y comenzó a insultar a los soldados por lo que fue golpeado, lo amarraron en un palo y lo obligaron a ver como las violaban nuevamente, al terminar colocaron una costalilla en la cabeza de Marcelino y lo golpearon con la culata de un arma. Más tarde la llevaron encañonada, junto a su hija y a su esposo, hasta su casa, ahí la obligaron a matar a tres de sus gallinas, a cocinarlas y a calentar tortillas para que el pelotón comiera; ya noche los guachos se retiraron.

Ya son las doce de la noche, ya nadie quiere contar nada más, ha sido demasiado sufrimiento para un día, las familias se retiran a sus casas de adobe con fogón de piso, los que viven en los caseríos lejanos y los que vienen de otros pueblos son alojados por familiares y amigos, ahora no se puede caminar de noche, el peligro y el miedo que representan los federales está cerca.

El día que siguió.

Amanece en Barranca Guadalupe, es ya lunes 16 de octubre, la niebla comienza a levantarse, los primeros rayos de sol alumbran la cumbre del cerro de tigre. Son las ocho de la mañana, Doña Teresa de Jesús va de regreso a su casa aliviada de haber contado su historia, por fin pudo compartir abiertamente el sufrimiento del que fue objeto, pero aún no sabe que le espera más adelante. Camina lento, pues con los años y el ojo izquierdo ciego no puede caminar de prisa, cuando se da cuenta un militar le sale al paso y le impide continuar su camino, voltea a la derecha y mira a por lo menos setenta elementos del ejército que peinan la zona. El soldado que ha tapado su camino hace señales y de inmediato arriba una patrulla terciando los fusiles. Entre ellos hay dos soldados que hablan mepha´a y comienzan a interrogarla, le preguntan por encapuchados, por maleantes, por siembra de drogas, sacan una lista con nombres y le preguntan que a quién conoce. Doña Teresa les dijo que no había nada en la comunidad, que todo está calmado, que ellos son los que hacen problema. Los soldados insisten, ella reclama en su lengua a los soldados mepha´a que hacen ahí, que sólo están asustando a su propio pueblo, que ellos mataron con su medicina a Fortunato, que no sirve lo que hacen. La discusión se alarga, media hora, una hora, a Doña Teresa se le vienen de nuevo los recuerdos, se le viene el coraje, toma valor y continúa su camino con machete en mano, ya no los escucha, ya no los oye, ya no tiene miedo de lo que puedan hacerle, solo sigue adelante.

En el centro de Barranca, Cayetano busca a su hijo mayor, que lleva el nombre del padre, ya está casado y con tres hijos varones, ya vive en su propio solar. Cuando encuentra a su hijo le pide que le acompañe a su casa, porque quiere ver si ya se fueron los militares para poder subir a la familia. Cayetano padre está preocupado, quiere ver como se encuentran sus animales. Caminan media hora, cuando llegan a la casa observan como los guachos han usado sus trastes y su jabón para lavar y hacer su comida, miran que han cortado toda fruta madura de su huerto, el maracuyá que vendería en unos días, la guanábana, los guayabos fueron macheteados para hacer estacas, también han usado su leña seca para hacer fogatas. Ahí esta el teniente, viene acercándose y les dice: "Ya no se preocupen, mañana nos vamos de aquí".

Cayetano y su hijo, por el momento, no tienen otra opción que regresar al centro y esperar a que se muevan de su huerto, sin embargo, en el silencio del regreso se repiten a si mismos que no dejarán de participar en la reuniones de la organización. Cayetano padre recuerda con orgullo como formó parte del cordón que recibió al Sup Marcos y a la Otra Campaña en la comunidad mixteca del Charco, donde otros compañeros de la organización perdieron la vida victimados por los guachos. Cayetano hijo recuerda como sudoroso, tembloroso tomó el micrófono, miró a los compañeros y compañeras de la Otra Campaña y explicó como sus comunidades luchan y construyen el poder popular.

Al día siguiente, martes 17 de octubre, Cayetano padre e hijo emprenden de nuevo el camino, cuando llegan al caserío ven con alivio que los guachos se han ido, comienza el recuento de daños y despojos. Junto a unos árboles de guayabo, lastimados por los infames machetes de soldado, encuentran una mochila militar, Cayetano padre corre a la casa, saca una ánfora con petróleo, rocía la mochila y le prende fuego, él no quiere saber nada del ejército federal. Después miran la trilla que dejaron los pelotones y observan que salieron rumbo a las comunidades mixtecas.

Días de lluvia.

Ha pasado una semana, es ya 25 de octubre, toda la noche llovió recio y se acercan los días en que se rinde culto a los ancestros. Manuela y Cayetano están cortando flor de muerto en su parcela, la flor anaranjada ha de servir para darle vida y color a los altares, para brindarle respeto a los hijos perdidos que descansan en el campo santo.

En casa Israel arrastra un camioncillo de plástico azul, le hace dar de tumbos, las maniobras son difíciles, pues el cochecillo carece de llantas, al igual que Israel carece de pantalones y zapatos. Por otro lado Alejandrina y Fidelina tortean bolitas de barro y asemejan hornear galletas en unas latas oxidadas; ellas y su hermano esperan a sus padres, se han quedado solas en la casa.

Cuando el camión sin llantas baja una pronunciada pendiente y gira bruscamente a la izquierda topa inesperadamente con las botas de un soldado, Israel sube la cabeza y mira como el guacho le apunta con el arma, él no sabe que hacer, solo dirige sus ojos vidriosos a su hermana, Fidelina ya rompió en llanto y Alejandrina la abraza. Los soldados buscan desesperadamente algo, nerviosos levantan trastos y bultos de maíz, quizá buscan la mochila quemada o tan solo son ganas de chingar. Entran a la solera de la casa y se asoman por las rendijas de la puerta de madera, Alejandrina carga a la más pequeña, se arrima a un lado de Israel y se arrinconan a la pared de adobe, los dos más pequeños lloran, un soldado se acerca apuntándoles con el fusil de asalto y le pregunta a la mayor: ¿dónde está tú papá?

Alejandrina no contesta solo cierra los ojos, los aprieta y comienza a llorar. Los soldados rodean la vivienda, buscan un rato más y se van sin haber encontrado absolutamente nada. Manuela y Cayetano vienen ya bajando con la flor, a lo lejos miran un grupo de al menos cuarenta guachos que vienen de su casa, ambos se quedan inmóviles, dejan que se vayan, tiran la flor y emprenden el trote, al llegar encuentran a sus hijos apretujados en un rincón.

Más tarde la hija mayor les cuenta lo que paso, Cayetano está decidido a bajar al centro de Barranca para decirle al comisario que él ya no aguanta más, que formen una comisión y bajen a la cabecera de Ayutla para denunciar a la Otra Campaña y a los medios de comunicación lo que le están haciendo a su familia y a toda la comunidad. La lluvia regresa a la montaña, hoy será mejor que ya no salga, todavía pueden regresar, mejor saldrá por la mañana.

Encuentro con Paulino

Ha pasado un día más, la lluvia no quiere calmarse, ahí va Cayetano bajando al centro de Barranca Guadalupe mientras va pensando que a ver cuando hay Asamblea de la organización, el no falla, que cuando hay curso de historia, que esa si le gusta porque lo mira como era antes y como es ahora, que es casi igual, que hay que luchar hoy como antes, que si Lucio Cabañas, que si Zapata, que si Villa, que esos si eran chingones se repite a si mismo.

Termina la vereda y entronca al camino real, ahí mira que viene un compañero, lo espera mientras arranca una espiga de zacate y comienza a juguetearla entre los dietes. Es el compañero Paulino y trae cara de preocupación, esta afligido. Cayetano le saluda, comienza a caminar el sendero, Paulino le cuenta que el día 23 de octubre salió de su casa a buena hora de la mañana, a trabajar en la reparación de la cerca de su huerta y ahí se encontró a su papá, que ya estaba trabajando, que como buen hombre mayor sale muy temprano al campo. Cuenta como él y su padre se detuvieron a tomar chilate (bebida de cacao) y se sentaron junto a un árbol, que desde ahí se mira bien los caseríos que están más abajo, que desde ahí vio como llegaron a su casa unos 40 guachos portando armas largas y vestidos con uniforme pinto y que inmediatamente rodearon su casa.

Paulino continua su relato, platica que unos 10 militares se acercaron a la puerta de la casa, donde el campesino tiene una tienda de abarrotes, y le dijeron a su esposa, Guillermina, que les vendiera refrescos, pero como su mujer no sabe hablar español no les contestó. Por esa razón los guachos se enojaron y el mando militar comenzó a gritar: "¡yo soy comandante, contésteme!", "¿si no quiere vender, entonces para que tiene una pinche tienda?". Guillermina al verle tan enojado tuvo miedo y le contestó en su idioma me'phaa diciendo: "no le entiendo bien y no les voy a vender refrescos, váyanse de mi casa".

El supuesto comandante, al no entender el idioma mepha`a, volvió gritarle a Guillermina, que no entendió. Después el militar saco una lista con nombres y se la puso en la cara, Guillermina replicó en me'phaa que no sabe leer y no podía leer los nombres que estaban ahí escritos. Ante la imposibilidad de los militares para entender entraron en la casa, ahí permanecieron una hora y al salir se instalaron en los alrededores.

Ante la presencia de los soldados, Paulino Felipe Rafael y su papá ya no pudieron regresar a su casa, Paulino y su padre se fue a refugiar a la casa de su vecino, quien les dijo que los militares eran del 48 Batallón de Infantería de Cruz Grande. Desde su refugio, como a eso de las 5 de la tarde, vieron que los militares se retiraron y una hora después pudieron regresar a su casa para ver lo que había pasado y cómo estaba la familia.

Mientras Cayetano mira el sendero lodoso que los ha de llevar al centro de Guadalupe, Paulino le dice que ese día se fue con su esposa a la casa de su tío Raymundo, a comentarle que habían llegado los militares y que rodearon su casa todo el día, y le pidió que avisara a los otros compañeros de la organización porque creía que los militares les iban hacer algo, luego paso a casa de sus suegros donde dejó a su esposa y el se fue con su papá. Al día siguiente, 24 de octubre, salieron de nuevo a trabajar y a vigilar su casa desde la huerta, cuenta que como a las 11 de la mañana vio que los militares volvieron a rodear su hogar, y ahí estuvieron hasta las 3 de la tarde. Le narra Paulino a Cayetano que ahí estuvo agazapado junto con su papá, que ahí se estuvieron como cuatro horas con el temor de que los militares los encontraran y les hicieran daño. Que por eso hoy quiere ver al comisario para denunciarle los hechos.

Día de muertos.

Las veladoras se consumen en el campo santo, en medio está la cruz mayor cargada de coronas de xenpaxochitl, la flor de muertos. A la izquierda entre collares marchitos y nuevas coronas esta la tierra aún abultada donde reposa el principal Fortunato, en la cabecera una pequeña cruz de maderos es acompañada por dos cirios. Hoy es primero de noviembre, durante la noche los cantos milenarios a los ancestros replicaron hasta el cerro de tigre, ahora la bruma comienza a levantarse en la sierra de Ayutla. En cada hogar de las barrancas hay un pequeño altar, en la escuela del Charco han sido renovadas las guirnaldas en honor a los caídos.

Hoy es día de compartir con los seres que se extrañan, que están y no están, los que fueron y son la historia y la lucha de su pueblo. Hoy es día de estar tranquilo, de subir pasado el medio día al campo santo y comer con la familia una naranja o un maracuya junto a los sepulcros. Sin embargo, no habrá descanso en las barrancas.

Don Leopoldo y su familia están en la cocina, todos y todas se apiñan junto al fogón de piso, hace frío, comparten un café caliente y galletas de animalitos, los hijos más pequeños se pegan a las faldas de su madre. La paz de este hogar es interrumpida, el potente motor de una tanqueta Humer con matrícula 0804147 se filtra por las rendijas del adobe, a bordo del vehículo vienen seis elementos del ejército federal, los comanda el Teniente Torres que pertenece al campo militar número uno, vienen de la capital.

La zozobra hace presa de la familia, los militares se han parado frente a la casa, uno de ellos saca un aparato pequeño, como una calculadora y empieza a dirigirlo en diferentes direcciones, parece que desea ubicar algo. La familia ha escuchado que hay máquinas que se comunican con satélites y que te pueden espiar y piensan que a lo mejor es eso. Andrea sale de la cocina, entra en la casa y hurga dentro de una caja de cartón donde guarda sus pertenencias más valiosas, busca desesperada, por fin encuentra lo que busca. Ahora, con cuidado, saca de la caja una cámara de video, esta le fue entregada por su labor como promotora de derechos humanos.

Mientras tanto, fuera de la casa los militares, con sus uniformes camuflados, intentan penetrar en el solar, Don Leopoldo les cierra el paso, el Teniente detiene su paso, le pregunta con un tono de voz despectivo y autoritario: "?cuál es tú nombre?"; al tiempo que revisa una libreta. En ese momento sale de la casa Andrea con la cámara y comienza a gravar la escena.

Los militares, al darse cuenta que eran grabados, se molestaron y alzando la voz preguntaron porque los estaban filmando. Andrea replica, sin sus dientes, que se vayan a sus cuartes, que no tienen nada que hacer en el pueblo, que la constitución dice que ahí deben estar en tiempo en tiempo de paz y que si hay guerra que lo digan. El teniente Torres contesta con ironía: "en los cuarteles ya hay muchos soldados, nosotros venimos a dar seguridad a ustedes, si estamos en el cuartel no podemos hacer cosas buenas, por ejemplo –dice el teniente- hoy que veníamos para acá una camioneta estaba atorada en el lodo y nosotros la jalamos con nuestro carro, si no salimos pues no podemos hacer esas cosas buenas". Evidentemente el teniente ha bajado el tono de su voz y sus intenciones ante la insistente cámara que le apunta, ¡carajo! hoy no tenemos manos libres, piensa el teniente muy adentro.

Las cuatro escoltas que cargan los fusiles de asalto G-3 se retiran para no ser captados por la cámara, otro saca una cámara y comienza la guerra de imágenes, un tercero regresa desarmado, pero con una lista de nombres. Mientras tanto Don Leopoldo medita las palabras del teniente y se atreve contradecirle: "Si hacen cosas buenas por qué hay mujeres violadas, por qué destruyen nuestras milpas y huertos. Si quieren hacer algo bueno váyanse a su cuartel y de paso le dicen al gobierno que repare los caminos y así ya no tienen que sacar carros". El teniente insiste en que hacen cosas buenas, labores de seguridad, que solo andan de visita, que los niños les saludan en los caminos, que bueno, hasta termina por invitarles a comer.

La discusión se alarga, los indígenas mepha´a no seden, les asiste la razón; los militares se burlan con sus respuestas, les asisten las armas. Sin embargo la situación da un vuelco, los dos hijos mayores de Don Leopoldo han visto la escena desde sus casas y han bajado para apoyar a la familia. Están jóvenes y bien curtidos por los duros trabajos que demanda el campo, sus ojos de obsidiana se clavan en los guachos cual vil navaja, la situación se tensa, ellos exigen a los militares que se vayan. Los soldados miran a su alrededor la gente ya comienza a salir de sus casas, y ellos hoy no vienen de a doscientos o trescientos, solo son seis y en una cámara quedará registrado el testimonio de lo que hagan. Minutos más tarde se escucha el ruido de un motor de militares que baja por la montaña.

Ese día por la tarde.

La gente ha regresado del campo santo, se han reunido en asamblea, ahí están Cayetano, Manuela, Andrea, Doña Teresa … Vicente, Mateo, Victoriano … Leopoldo, Paulino, el comisario … en fin, está todo el pueblo concentrado. La voz del pueblo dice: "ya no soportamos a los guachos, vamos a denunciarlos, ya no vamos a dejarnos, a la otra los sacamos". Cuando en esa estamos llegan Jesús, Pedro y Victoriano del Progreso, compañeros del pueblo hermano, uno de ellos viene con el ojo morado y un brazo sangrando, han sido atacados por un grupo paramilitar… pero está, está es otra historia que luego les contamos.

Así es compañeros, compañeras como nos ha estado pasando, estas historias nos muestran que a pesar de lo que marca la constitución y de nuestros derechos como pueblos reconocidos en diferentes tratados internacionales, en los Acuerdos de san Andrés y a pesar de las diferentes recomendaciones de los relatores de la ONU para evitar la militarización de nuestros territorios indígenas, el Estado Mexicano de manera sistemática los ignora en nuestras tierras, mientras que a nivel internacional simula un compromiso con la causa de los derechos humanos y con los pueblos indígenas.

El ejército federal, los cuerpos policiacos y los grupos paramilitares, son para el Estado Mexicano las herramientas idóneas para implementar una guerra de extermino en contra de los pueblos organizados. Esta situación se traduce para nuestras comunidades en graves violaciones a nuestros derechos humanos como masacres y ejecuciones extrajudiciales (El Charco), detenciones arbitrarias, violaciones sexuales, allanamientos de morada y torturas, que son producto de una estrategia gubernamental implementada en Chiapas, Guerrero y Oaxaca para evitar la construcción del poder popular y la construcción de la autonomía. Es una estrategia para golpear a la población que reivindica sus derechos y al mismo tiempo generar una espiral de confrontación y de desgaste que derrote nuestras utopías.

Sin embargo, les decimos a todas y todos los que son compas que son de abajo y a la izquierda, que nuestras nuestra palabra -aunque es sencilla y mezclada con nuestro dolor y sufrimiento- busca descubrir la guerra silenciosa que nos hacen los malos gobiernos solo por nuestra decisión de construir con dignidad la fuerza y el poder de nuestros pueblos. Los pueblos indígenas no merecemos este destino, debemos ser tratados con respeto y debe garantizarse nuestro derecho a la libre autodeterminación y a la autonomía.

Organización del Pueblo Indígena Mepha´a.
Coordinadora Costa Chica-Montaña.



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